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No hay montaje. Los viajes a la Luna se realizaron tal como lo señala la NASA y las teorías conspiratorias que han surgido se han desmontado una a una. Conozca cuáles son las principales y las explicaciones científicas, incluso una prueba que puede realizarse desde la Tierra.

(Junio 19, 2019 – Javier Brassesco). En 1962 el presidente John Fitzgerald Kennedy prometió que para finales de esa década Estados Unidos habría llevado un hombre a la luna, lo que para entonces muchos calificaron como una promesa descabellada.

El 20 de julio de 1969, finalmente, Estados Unidos logra lo que parecía imposible, la coronación de un proyecto de 30 mil millones de dólares cuyas probabilidades de éxito habían sido tasadas en menos de 1%: el Apolo 11 llega a la Luna y al día siguiente dos de sus astronautas, Neil Armstrong y Edwin Aldrin, caminan sobre la superficie lunar mientras 600 millones de televidentes los contemplan desde sus casas.

El sueño de Kennedy se hacía realidad, al fin los estadounidenses habían tomado la delantera a los rusos en la carrera espacial luego de que éstos se hubiesen adelantado al colocar al primer hombre en el espacio exterior.

La teoría conspirativa es anterior a internet

¿O no? En 1976 aparece un libro publicado por Bill Kaysing, quien trabajó para una compañía que construye motores para cohetes espaciales, en donde se afirma que los seis alunizajes del programa Apolo entre 1969 y 1972, nunca ocurrieron, que en realidad fueron un montaje: “Nunca fuimos a la Luna: una estafa de 30 mil millones de dólares”, es el título del libro.

Ahí afirma que las probabilidades de éxito de esa misión eran de 0,0017%, y sin embargo se llevó a cabo en el tiempo estipulado y sin ningún contratiempo. ¿No era acaso mejor falsificar la realidad antes que correr el riesgo de un fracaso?

Ese es el origen de todas las teorías conspirativas, que cuentan incluso con un documental (Dark Side of the Moon, de William Karel) y que se han disparado con la existencia de internet.

Y ahí se presentan todo tipo de pruebas sobre este supuesto fraude: una bandera que ondea en un lugar donde no hay viento, fotos donde no se ve ni una estrella (y deberían ser visibles incluso de día, pues no hay atmósfera), un módulo lunar de varias toneladas que aterriza sin levantar polvo, unas sombras que parecen producto de varios focos de luz (¿hechas en un estudio?), misteriosas manchas en el cielo, y además ¿Cómo unos seres humanos pudieron superar el cinturón de Van Allen?

Desmontando los argumentos conspirativos

Pero en realidad todas las objeciones tienen su explicación. Veamos:

No se ve ninguna estrella. Pruebe usted a tomarse una selfie con un cielo estrellado detrás y verá que no se ven las estrellas a menos que se hagan ciertos ajustes. En las fotografías que se hicieron querían que se destacaran los astronautas, ése era el cuerpo luminoso que interesaba, no las estrellas que estaban detrás y que sí veían los astronautas. Las estrellas sí se hubieran visto si se tomaban fotos con tiempos de exposición más largos, pero fueron tomadas con tiempos de exposición cortos, de 1/20 o inferiores.

Misteriosas manchas en el cielo, como focos de un estudio. No es más que un efecto típico de las cámaras de fotos, el llamado «efecto flare», que ya hemos visto en infinidad de fotos.

Diversas sombras. Si solo hay una fuente de luz (el sol) ¿Por qué aparecen sombras con ángulos diferentes? Es algo que también se debe a un efecto fotográfico, y que se conoce como “punto de fuga” y que también se puede ver en las fotografías que tomamos en la Tierra.

También la particular orografía de la Luna provoca efectos de sombra que pueden parecer extraños.

La bandera que ondea. Este es una de las principales objeciones ¿Cómo es posible que la bandera ondee, como se ha visto en el famoso video del primer alunizaje, si en la luna no hay atmósfera y por lo tanto no hay viento? En realidad la bandera no ondea. La bandera que se llevó a la Luna estaba preparada, pues si hubiesen puesto una bandera normal ésta se hubiese caído. La bandera tiene un mástil superior que la sostiene para que permanezca derecha, y no ondea sino que se mueve por las oscilaciones que se provocan al clavarla en el piso, y como no hay fricción, el movimiento no se detiene (es la ley de la inercia). Si se ve con atención el video, todo esto es evidente.

Movimientos en cámara lenta. Quienes apoyan la teoría de la conspiración alegan que todo fue filmado en un estudio y luego reproducido en cámara lenta. Pero el efecto de una gravedad debilitada (como la que hay en la Luna) no sería igual al que se logra utilizando la cámara lenta. La gravedad debilitada afecta los movimientos en un eje (digamos el perpendicular a la Luna) pero no en el otro, es decir, los brazos no se mueven en cámara lenta cuando van hacia los lados. Los cazadores de mitos intentaron de todas la maneras simular la inercia lunar en la Tierra, y descubrieron que no se podía. Solo se acercaron cuando realizaron un vuelo parabólico (cuando un avión desciende de forma controlada para que en su interior se genere un estado similar al de la caída libre en el vacío).

Video filtrado en que se caen unas luces de estudio. Se trata de un video falso, hecho como estrategia de marketing para alcanzar impacto mediático y fue hecho por el director Adam Stewart. De hecho el mismo video tiene la advertencia: “This video is fake. It is not an out take leaked from a NASA top secret reel”, aunque muchas veces se edita sin la misma.

Existe un documental que prueba que fue un montaje. En realidad el montaje lo realizó William Karel en el ya mencionado documental, hecho a propósito con la intención de demostrar lo fácil que es engañar a la gente. Es lo que llaman un “mockumentary”, un falso documental, presentando hechos que se sabe que son falsos como verdaderos.

Un ser humano no puede atravesar incólume el cinturón Van Allen y se arriesga además a morir por una tormenta solar. El cinturón Van Allen es una corriente de partículas, protones y electrones, que circulan alrededor de la Tierra, y para viajar a la Luna hay que atravesarlo. La radiación que produce, argumentan, mataría a un ser humano. La radiación que genera este cinturón es muy alta, es cierto, pero los astronautas lo atraviesan a toda velocidad y el tiempo de exposición es mínimo: 30 minutos para el cinturón interior de protones, el más peligroso. La dosis recibido es miles de veces inferior a la que se considera mortal. En cuanto a las tormentas solares, fue un hecho de suerte: entonces no había forma de detectarlas ni de cambiar el rumbo preestablecido.

¿Y por qué nadie vuelve a la Luna desde 1972? Porque es muy caro y no tiene sentido. Ha habido, sí, misiones con robots, pero no con tripulación humana.

Una demostración que se puede realizar desde la Tierra

Como pruebas  en la Tierra de que el hombre sí llegó a la Luna, están las muestras de rocas lunares. Pero hay incluso una evidencia más contundente, que se puede verificar desde nuestro plantea: los reflectores instalados en la superficie por Armstrong y Aldrin y que aun están en funcionamiento y los geófonos que envían constantemente datos a la Tierra sobre los movimientos sísmicos lunares.

Esto que se ve en la fotografía es parte de la «Matriz Retrorreflectora de Láser Lunar», un espejo reflector capaz de devolver una emisión láser lo suficientemente potente a su punto de partida en la Tierra.

El profesor de física de la Universidad de Maryland Carroll Alley fue el investigador principal del proyecto durante los años de Apolo, y sigue su progreso hoy. «Usando estos espejos», explica Alley, «podemos ‘hacer ping’ a la luna con pulsos de láser y medir la distancia Tierra-Luna con mucha precisión. Esta es una forma maravillosa de aprender sobre la órbita lunar y probar las teorías de la gravedad».

Pero si el hombre no hubiera llegado a la Luna sería imposible enviar tales «pings» porque la superficie lunar jamás produciría semejante reflexión. 

Un pequeño paso para un hombre, sin duda, que permitió un salto enorme para la humanidad. Esperemos que también salte por encima de las teorías conspiratorias tantas veces desmontadas.

Segundo hombre en la Luna

El astronauta Buzz Aldrin en la superficie lunar.
NASA

Pequeño paso, larga sombra

La sombra de Neil Armstrong y al fondo el módulo lunar Eagle.
NASA

Lejos de casa

El planeta Tierra en el horizonte lunar, tomado desde el Módulo de Servicios circunnavegando el satélite.
NASA

Redonda como una taza

La Luna, nuestro satélite natural, fotografiado desde el Apolo 11.
NASA

Un águila entre la Luna y la Tierra

La Tierra vista desde el Módulo de Servicio que la circunnavegó y al frente el vehículo Eagle que fue el único que alunizó. Michael Collins fue el astronauta que piloteó el Módulo y el único que no caminó sobre la Luna.
NASA


Imagen inicial: NASA.

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