fbpx
Armamento ruso en Venezuela (Expediente)

Armamento ruso en Venezuela (Expediente)

INICIO  MAPA  CONTACTO

Desde el inicio del gobierno chavista en Venezuela, el armamento chino pero sobre todo ruso, han sido el pilar fundamental de la estrategia defensiva del régimen. En este expediente, lo último noticioso respecto a las capacidades militares venezolanas apalancadas por el régimen de Putin.

(Abril 15, 2019 -Redacción). En Abril 10 se publicaron imágenes satelitales de lanzacohetes en la base aérea Capitán Manuel Ríos, en Calabozo, estado Guárico, Venezuela. Esta actividad, monitoreada por EE.UU. y los aliados regionales, confirma lo que ya se sabe desde hace años: las armas rusas constituyen casi la totalidad del parque defensivo venezolano.

Comentan en un artículo de BBC:

La sombra del sistema antimisiles S-300

(…) Uno de esos equipos es el S-300, un sistema móvil de defensa antiaéreo con el que, de acuerdo con ISI, una firma especializada en recopilar y analizar imágenes satelitales para elaborar análisis de inteligencia, el ejército venezolano ha estado operando muy por encima de lo habitual en el mes de febrero.
.

Esta “actividad significativa”, como la describe ISI, ha llevado a algunos observadores a pensar que la llegada del personal militar ruso podría estar relacionada con el mantenimiento o manejo de estos equipos.

.

El S-300 ha sido un elemento disuasorio muy activo en la guerra de Siria, en la que contribuyó a que las fuerzas del presidente Bashar el Assad, aliado de Rusia, acabaran imponiéndose.

Armando a Venezuela

El artículo de BBC explica que:

(…) Rusia fue, junto con China, el principal proveedor del armamento adquirido entonces. Y suministró durante años varios modelos de aviones y helicópteros, así como tanques y unidades de artillería.

.

La gran aportación rusa a la capacidad disuasoria venezolana fue la venta de los cazas Su-30Mk2, según los expertos, un aparato capaz de competir con los más avanzados aviones de combate estadounidenses gracias a su potencia de fuego, maniobrabilidad y prestaciones.

.

La industria militar rusa proveyó también de tanques y unidades artilleras.

Expediente

Aquí dejamos un expediente con artículos sobre este tema que incide en la seguridad regional latinoamericana:


Imagen inicial: Gobierno ruso.

Artículos Relacionados


¿Tiene información sobre esta noticia?

3 + 14 =

(Puede ser anónimo)


NOTA LEGAL. 1. El grado de certeza asignado por VK a una información noticiosa no debe considerarse un dictamen forense, sino una conclusión experta basada en información y documentos públicos de fuentes consideradas confiables. 2. Las fuentes citadas y conectadas por direcciones URL pueden cambiar o desparecer y su comportamiento no está en control de VerifiKado. 3. La información de este análisis puede cambiar por alguna de estas razones: a) Se agrega nueva información verificada o b) Se retira información considerada inexacta o no confiable. 4. En todo caso, la información se entrega “AS IS”, como se presenta al momento de ser consultada. Más sobre nuestro proceso de verificación.

¿Qué defienden Rusia y China en Venezuela?

¿Qué defienden Rusia y China en Venezuela?

INICIO  MAPA  CONTACTO

Artículo

Más de $90 mil millones en préstamos, acceso a recursos minerales y una posición muy precisada en la lucha geopolítica contra EE.UU.

(Marzo 27, 2019). Muchos de quienes han denunciado la injerencia de Estados Unidos en Venezuela aseguran que la primera potencia mundial lo que busca es en realidad el petróleo de ese país caribeño. El propio Nicolás Maduro lo ha afirmado en reiteradas ocasiones.

Ahora bien, al menos Estados Unidos tiene una coartada y la delinéo el propio Trump: restablecer la democracia en Venezuela, Cuba y Nicaragua y dar origen así a lo que ha llamado “el primer hemisferio libre de la historia”.

¿Pero qué buscan China y Rusia en su alianza con Venezuela? José Clavijo, quien fuera funcionario diplomático por Venezuela durante varios años, escribió un interesante artículo en el portal The Geopoliticsen donde intenta dar respuesta a esta pregunta. Aquí reseñamos lo que consideramos lo más importante de su análisis:

«Pekín y Moscú han invertido unos 90 mil millones de dólares en Venezuela, aunque por la falta de transparencia es difícil dar cifras exactas. La mayoría de este dinero ha sido entregado a cambio de venta de petróleo a futuro a bajos precios, pero también se han firmado importantes contratos militares, desde sofisticado armamento ruso hasta material antimotines chino.»

«China y Rusia son así los dos más grandes acreedores de Venezuela hoy en día.»

«China es el país que más ha invertido en Venezuela, unos 70 mil millones de dólares. Los créditos que ha entregado China a través de bancos para el desarrollo han sido invertidos en proyectos energéticos, aunque gran parte de los mismos, debido al carácter discrecional con que fueron entregados, también han sido desviados para otros proyectos de infraestructura, muchos de los cuales nunca fueron finalizados.»

«Rusia cada vez exige más a cambio de los créditos que ha otorgado, y así es accionista en varias asociaciones estratégicas con Venezuela, incluyendo el 49,9% de Citgo, su empresa refinadora en Estados Unidos. Estas acciones habrían sido  entregadas a la petrolera rusa Rosneft.»

«Los créditos chinos, por su parte son pagados a través de contratos paralelos en la forma de envíos de petróleo en los que Pekín directamente controla la producción. Entre 2010 y 2013 el 64% de las líneas crediticias chinas hacia América Latina estuvieron dirigidas a Venezuela. Pero China hizo mal los cálculos y sobreestimó la capacidad del régimen de Maduro de cumplir con sus obligaciones contractuales: a ellos también parece haberles tomado por sorpresa el desmoronamiento de la capacidad productiva de Pdvsa, la petrolera estatal venezolana.»

«La presencia rusa y china en Venezuela no se limita a lo económico: China maneja una estación satelital ubicada en el estado Guárico, en la base aérea Capitán Manuel Ríos, y Rusia está presente en una base naval en la isla La Orchila. Hace poco fue noticia además la llegada de 99 soldados rusos por el aeropuerto internacional de Maiquetía. Moscú tiene asimismo planes de desplegar una base de bombarderos nucleares en una isla en las costas venezolanas, lo que sería la mayor presencia rusa en el Caribe en más de medio siglo.»

«Superando una larga historia de desconfianza mutua, Rusia y China han establecido una alianza informal para hacerle contrapeso a Estados Unidos, y Venezuela es ahí una pieza importante. Y si bien los intereses chinos son sobre todo económicos (vista la gran inversión que han realizado en ese país y sus propias necesidades energéticas), el interés ruso parece ser sobre todo geoestratégico: la gran ambición de Putin es volver a los tiempos en que su país se disputaba con Estados Unidos el control del planeta. La “Gran Rusia” es su sueño.»

«Aunque Maduro insista en el tema de la soberanía cuando exige que Estados Unidos saque sus manos de Venezuela, lo cierto es que tal vez nunca la soberanía venezolana haya estado tan comprometida y su futuro tan hipotecado ante las ambiciones de chinos y rusos.»

«Sin embargo, Rusia no tiene los recursos para sacar a flote la devastada economía venezolana, y China ya ha cometido varios errores en este sentido y cada vez está más renuente a seguir entregado fondos a ese barril sin fondo que es el régimen de Maduro.»

«Un futuro gobierno tendrá que reestructurar la gigantesca deuda que se tiene con Rusia y China, gran parte de la cual es además ilegal toda vez que fue contraída sin la aprobación de la Asamblea Nacional (al menos todos los créditos que se han otorgado en los últimos tres años).»

«Moscú y Pekín buscan aminorar los riesgos y así han mantenido contacto con representantes del gobierno de Juan Guaidó, pero por ahora apoyan firmemente a la cleptocracia de Maduro. Las consideraciones económicas y geopolíticas prevalecen sobre intereses morales o humanitarios.»

Artículo completo de José Clavijo (en inglés)

The Geopolitics of the Venezuelan Crisis

A great game is gaining momentum in Venezuela pitting the US against the entrenched interests of China and Russia. Over the years, as Hugo Chávez and then Nicolás Maduro mismanaged the economy and systematically eroded the rule of law, the increasingly ostracized regime turned to Moscow and Beijing for support. Both were keen to gain a foothold in a strategically located country, awash with natural resources, right in the US’s backyard. Moscow and Beijing have injected roughly US$ 90 billion into Venezuela (a notorious lack of transparency hinders exact estimates). The funds have come mostly by way of massive loan-for-oil agreements at discounted prices. But they have also signed substantial military contracts ranging from sophisticated Russian weaponry to Chinese riot-control gear. Beijing alone has invested around $70 billion in Venezuela. The loans provided by Chinese development banks were invested in the energy and mining sectors, but because of their discretionary nature, the funds were also diverted to other infrastructure projects. Lamentably, many of these projects remain idle or unfinished.

Nevertheless, the Venezuelan regimes’ corruption and economic mismanagement has meant that the largesse has come with increasing demands. Russia has large minority stakes in several major joint ventures in oil and gas with PDVSA -Venezuela’s crumbling national oil company- including a lien on a 49.9 percent share in Citgo, its huge US-based refining arm that served as collateral for the most recent Russian loans. For its part, Chinese loans are being repaid through parallel contracts in oil shipments where Beijing directly controls production. As a result, China and Russia are the country’s main bilateral foreign creditors, making the Maduro regime not only economically indebted to Asia’s largest autocracies, but existentially so, as any withdrawal of support would lead to its collapse.

Both countries also have an embryonic security presence in Venezuela, including a Chinese satellite tracking facility and a Russian cyber presence. In addition, Moscow intends to establish a forward base of strategic nuclear-capable bombers in an island off Venezuela’s coast, in what would be its largest presence in the Caribbean in half a century. The rapprochement of the Maduro regime with China and Russia provide these with strategic regional clout in their global rivalry with Washington. Anti-US, “axis of evil” aligned Venezuela has become an outpost that serves as leverage in their ongoing tensions over Washington’s meddling in their own regional spheres of influence: namely, Eastern Europe and the “near abroad” in the case of Moscow, and the South China Sea and Taiwan for Beijing.

Notwithstanding a long history of mutual distrust, the search for an alternative to the US-led international liberal order has compelled China and Russia to forge an informal alliance of convenience in recent years. But the alignment is untested, as their economic profiles and strategic interests differ considerably. Though they share a steadfast presence in Venezuela, these diverging interests are evident in their respective strategies.

China’s vaster commitment is tempered by economic prerogatives. The strategic bilateral relationship was initially politically and economically expedient. China needed to diversify and increase its voracious energy demands. Meanwhile, leftist strongman Hugo Chávez, mistrustful of Washington and intent on ending Venezuela’s overreliance on oil exports to the US, was searching for new partners outside the Western liberal realm. China invested heavily: from 2010 to 2013, approximately 64 percent of its credit lines to Latin America went to Venezuela. Regardless of the criticisms aimed at Chinas “debt-trap” diplomacy, its stalwart presence in Venezuela was supposed to be a showcase of its alternative development and aid model. But Beijing perilously miscalculated the country’s capacity to fulfill its contractual obligations, as oil production collapsed due to a decline in prices, corruption and ill-conceived policies. As a result, China has attempted to diminish its financial commitments in the country.

Despite its impressive presence in the energy sector, Russia’s priorities in Venezuela tend to be geopolitical. In Putin’s attempts to revive the country’s aggrieved sense of grandeur and confront US interests wherever it finds kindred spirits, Venezuela plays the role of spoiler. Hence, Caracas’s prominent role in Russia’s attempts to diversify its economic and security ties into the Middle East, South Asia and South America. While Beijing has opted to lend defensively to hopefully facilitate repayment and raise oil exports, Moscow’s more conciliatory stance has allowed for flexible debt restructuring and the provision of timely bailouts in exchange for juicy energy assets at discounted prices. Venezuela, after all, has the world’s largest oil reserves. The obtainment of valuable oil and gas extraction licenses allows Moscow to become a bigger player in the global energy market. The greater exposure is not devoid of risks. Whereas several smaller Russian energy companies have pulled out of projects, energy giant Rosneft has doubled down, taking greater operational and shareholder control of its investments due to gaping holes in the balance sheets of joint ventures and disappointing oil output. The fact that Rosneft has yet to break even on its estimated US$ 9 billion investments in Venezuela over the past decade lends credence to the political nature of Russia’s presence.

The Maduro regime’s forebodings of US imperial designs on Venezuela’s abundant natural resources conveniently overlook that it has already ceded tranches of its sovereignty to Moscow, Beijing and Havana. The three seem to represent a bigger “imperial” threat to the country’s self-determination than any abstruse US intentions. This time around, though, Washington is not a unilateral interventionist power but rather part of a sweeping coalition of democracies throughout the Americas, from Canada to Argentina, that are pressing for a return to democracy. If successful, the realignment of interests with the rest of Latin America could portend a new and more dynamic relationship. Unlike China and Russia’s rather predatory presence in Venezuela, the US has in recent decades pursued conciliatory policies towards the region based on common values and concerns. Long gone is the era ofdirect and indirect meddling. Democratic values, improved governance, increased trade and investment flows, and specific risks such as drug trafficking and money laundering are overriding issues.

The historical juncture couldn’t be more propitious for change, what with thewaning of leftist populism in the region and the repercussions of Venezuela’s collapse transcending its borders and potentially overwhelming the region’s support mechanisms. But the US needs to tread carefully and utilize the current goodwill to forge a peaceful transition in Venezuela. There is a risk of both escalation and miscalculation. The Trump administration’s policy towards Venezuela contrasts with its retrenchment from the international arena, and seeming disregard for the promotion of democracy and human rights. Moreover, it’s is being conducted by neocons such as John Bolton and Elliott Abrams, with a past penchant for interventionism; while there is a dearth of Latin American specialists at both the White House and State Department that could provide measured advice. Concurrently, the new US security strategy deprioritizes the fight against terrorism to focus on great power rivalry, in particular, the risks posed by a rising China and a resentful Russia. Venezuela could well become a testing ground for Washington’s new strategic interests.  

For all the media headlines, for all the allegations of imperialism and interventionism by the Maduro regime, the Venezuelan crisis is above all a human tragedy. The country was once the most prosperous and stable in Latin America. Now its people suffer the worst humanitarian and economic calamity in the Americas in modern times. Venezuela’s GDP has shrunk by 50 percent in the last five years, unheard of in a country not at war. Inflation surpassed 1,000,000 percent last year, the only continued instance of hyperinflation in the world. Venezuela is one of the world’s most corrupt countries, with the regime widely accused of human rights violations towards its population, including the use of torture and executions. Institutional collapse has brought a breakdown in law and order, resulting in one of thehighest murder rates in the world. Poverty based on income has exploded in recent years, with at least 87 percent of the population living under the poverty line, and 61percent in extreme poverty.

Privations and coercion at home have led to an exodus. But adversity beckons both those who leave as well as those who stay behind. Malnutrition is rampant. People are dying for lack of medicines, and of diseases that were eradicated decades ago. Maduro is reluctant to recognize the humanitarian crisis for fear of acknowledging the systemic failure of the so-called Bolivarian Revolution, the brainchild of his mentor Hugo Chávez. But Venezuela may not survive many more years of “revolution”.

Russia lacks the resources to single-handedly bail out Maduro’s regime, and China’s recent experience serves as a cautionary tale. Whatever the denouement to the Venezuelan crisis, both will play a role in the country’s future. China is the third largest client after the US and India – of Venezuelanoil exports, which account for roughly 95 percent of its foreign earnings. A future democratically elected government will most likely have to restructure its huge sovereign debt, including onerous and dubious Chinese and Russian loans. Russia and, to a lesser extent, China have been Venezuela’s main suppliers of weapons. Caracas will need to maintain the military relationships for spare parts and maintenance of its matériel. Both will lose a strategic regional ally in Maduro, but their influence will remain, though probably much diminished.

Moscow and Beijing are leveraging their risks and talking to representatives of the interim government. For the time being though, they are firmly behind Maduro’s kleptocracy. Economic and geopolitical considerations prevail over moral and humanitarian concerns. China and Russia’s distinct autocratic models pose a challenge not only to the Western liberal order but to market democracies around the world. If they aspire to challenge the prevailing order, their actions in Venezuela leave much to be desired.

Original article: https://thegeopolitics.com/the-geopolitics-of-the-venezuelan-crisis/

Jose Clavijo es un diplomático venezolano jubilado anticipadamente. Tuvo actividad en Túnez, Dinamarca, India, Japón, República Dominicana, Filipinas y Marruecos. También fue el jefe del Departamento de Asia y Oceanía en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Clavijo estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Nueva Orleans, Estados Unidos, y en la Universidad Americana en El Cairo, Egipto. Obtuvo su Maestría en Política Internacional de la Universidad de Bristol, Reino Unido.

Imagen inicial: Composición con insumos de Creative Commns.

Noticias Relacionadas

Artículos Relacionados


¿Tiene información sobre esta noticia?

12 + 15 =

(Puede ser anónimo)


NOTA LEGAL. 1. El grado de certeza asignado por VK a una información noticiosa no debe considerarse un dictamen forense, sino una conclusión experta basada en información y documentos públicos de fuentes consideradas confiables. 2. Las fuentes citadas y conectadas por direcciones URL pueden cambiar o desparecer y su comportamiento no está en control de VerifiKado. 3. La información de este análisis puede cambiar por alguna de estas razones: a) Se agrega nueva información verificada o b) Se retira información considerada inexacta o no confiable. 4. En todo caso, la información se entrega “AS IS”, como se presenta al momento de ser consultada. Más sobre nuestro proceso de verificación.

¿Hubo injerencia rusa en las elecciones presidenciales de EEUU 2016?

¿Hubo injerencia rusa en las elecciones presidenciales de EEUU 2016?

INICIO  MAPA  CONTACTO

Al menos 30 personas han sido acusados de delitos, y más de 20 son de nacionalidad rusa. Trece de ellos son agentes de inteligencia rusos, acusados de injerencia.

(Marzo 27, 2019 – Javier Brassesco). El informe del fiscal especial Robert Mueller, cuyos principales hallazgos se hicieron públicos este domingo tras una investigación de 22 meses, exonera a Trump y a su comité de campaña de colusión con Rusia para influir en las elecciones presidenciales de 2016.

Sin embargo, eso no quiere decir que no haya existido injerencia de Rusia en dichas elecciones. De hecho en el marco de esta investigación han sido acusados de delitos unas treinta personas, y más de veinte son de nacionalidad rusa. Trece de ellos son agentes de inteligencia rusos que han sido acusados de injerencia.

La primera parte del informe del fiscal trata sobre los resultados de la investigación que dirige Mueller en torno a los esfuerzos por parte de Rusia de interferir en las elecciones presidenciales de 2016 a favor de Trump, y documenta delitos que cometieron estas personas vinculadas al gobierno ruso.

El informe corrobora la injerencia

Pero ya los servicios de inteligencia se habían pronunciado en este sentido a principios de 2017, y el Senado estadounidense concluyó, a mediados de 2018,  que Putin había interferido en esas elecciones.

El informe de Mueller determinó que la injerencia rusa tuvo lugar principalmente a través de dos partes: la primera involucraba a la Agencia de Búsqueda por Internet (Internet Research Agency, IRA) para difundir fake news e inundar de éstas a las redes sociales; la segunda parte tuvo que ver con operaciones de hacking a gente relacionada con la campaña de Hillary Clinton.

Sin embargo, en la investigación no se encontró vinculación entre persona alguna del comité de campaña de Trump y el IRA, así como tampoco se les pudo relacionar con estos hackeos.

Hubo seis exasesores de Trump que fueron imputados en el marco de esta investigación, pero sus delitos son otros: fraude, perjurio o financiamiento ilegal de la campaña.

En cualquier caso, lo que queda aún más claro es que la injerencia rusa existió, que personas vinculadas con el gobierno ruso intentaron influir (o directamente influyeron) en la campaña presidencial de 2016 con el fin de perjudicar a Hillary Clinton y favorecer a Donald Trump.


Imagen inicial: VK

Noticias Relacionadas

Artículos Relacionados


¿Tiene información sobre esta noticia?

9 + 7 =

(Puede ser anónimo)


NOTA LEGAL. 1. El grado de certeza asignado por VK a una información noticiosa no debe considerarse un dictamen forense, sino una conclusión experta basada en información y documentos públicos de fuentes consideradas confiables. 2. Las fuentes citadas y conectadas por direcciones URL pueden cambiar o desparecer y su comportamiento no está en control de VerifiKado. 3. La información de este análisis puede cambiar por alguna de estas razones: a) Se agrega nueva información verificada o b) Se retira información considerada inexacta o no confiable. 4. En todo caso, la información se entrega “AS IS”, como se presenta al momento de ser consultada. Más sobre nuestro proceso de verificación.

¿Fue una victoria para Trump el informe de Mueller?

¿Fue una victoria para Trump el informe de Mueller?

INICIO  MAPA  CONTACTO

Aunque ciertamente el informe no es todo lo contundente que Trump expresó en su tuit, es indiscutible que representa una gran victoria política para el republicano, pues el mismo ha sido una sombra constante sobre su gestión en los últimos dos años.

(Marzo 25, 2019 – Javier Brassesco). Después de 22 meses de espera, finalmente el fiscal Robert Mueller presentó los resultados de su investigación sobre la posible colusión del equipo de campaña de Donald Trump con Rusia para influir en la campaña presidencial, sobre lo cual no encontró pruebas. Trump celebró estos resultados, hechos públicos este domingo, como una victoria total, pero… ¿Es así? ¿Es la presentación de este informe una victoria total de Trump? Aunque Trump asegura que está probado que no hubo colusión ni obstrucción y habla de una “total exoneración”, lo cierto es que el informe de Mueller deja abierta la posibilidad de que Trump haya incurrido en una obstrucción a la justicia. El informe de Mueller no lo exonera de este delito, simplemente aclara que no pudo llegar a una conclusión. La segunda parte de este documento se dedica a investigar si Trump intentó obstaculizar la investigación del FBI sobre las relaciones entre su comité de campaña y Rusia, y textualmente se dice que “si bien este informe no concluye que el presidente cometiera delito, tampoco lo exonera”. El fiscal general William Barr dijo que las pruebas no son suficientes para establecer que Trump hubiese obstruido esta investigación. Barr prometió que hará público otra parte del informe, aunque no dijo cuándo. En total 19 abogados y 40 agentes del FBI trabajaron en esta investigación que duró 22 meses y de la que todos los analistas destacan su secretismo, pues apenas tuvo filtraciones a pesar de que todos los medios de comunicación estaban detrás de ella.  Se emitieron en el marco de la misma más de 2.800 citaciones y más de 500 órdenes de registro.

Nuestra validación

Aunque ciertamente el informe no es todo lo contundente que Trump expresó en su tuit, es indiscutible que representa una gran victoria política para el republicano, pues el mismo ha sido una sombra constante sobre su gestión en los últimos dos años. No se consiguieron pruebas relacionadas con el aspecto más importante de la investigación (¿Colusionó con Rusia su comité de campaña para favorecerlo electoralmente?), y en cuanto al otro cargo por el cual se le investigó no se lograron recabar pruebas suficientes como para iniciar un proceso de acusación. La injerencia rusa existió para favorecer a Trump, pero no se pudo demostrar que nadie relacionado con su campaña se coordinara o se asociara con Rusia en este sentido, “a pesar de las múltiples ofertas de personas vinculadas con Rusia por ayudar a la campaña de Trump”, según explicó Barr. De la investigación también salieron a la luz otras irregularidades, y así la fiscalía de Nueva York implicó a Trump en el delito de financiamiento ilegal de su campaña: el pago a dos mujeres para que callaran el romance que tuvo con ellas. Pero comparado con las otras dos investigaciones (colusión con Rusia y obstrucción a la justicia), esto es algo menor. El impeachment con que tal vez soñaron muchos demócratas luce hoy mucho más lejano.

Imagen inicial: VK con insumos de Wikicommons.

Noticias Relacionadas

Artículos Relacionados


¿Tiene información sobre esta noticia?

15 + 4 =

(Puede ser anónimo)


NOTA LEGAL. 1. El grado de certeza asignado por VK a una información noticiosa no debe considerarse un dictamen forense, sino una conclusión experta basada en información y documentos públicos de fuentes consideradas confiables. 2. Las fuentes citadas y conectadas por direcciones URL pueden cambiar o desparecer y su comportamiento no está en control de VerifiKado. 3. La información de este análisis puede cambiar por alguna de estas razones: a) Se agrega nueva información verificada o b) Se retira información considerada inexacta o no confiable. 4. En todo caso, la información se entrega “AS IS”, como se presenta al momento de ser consultada. Más sobre nuestro proceso de verificación.

¿Congeló un banco ruso las cuentas de Pdvsa?

¿Congeló un banco ruso las cuentas de Pdvsa?

MENÚ: INICIO — MAPA — CONTACTO

De algo que informó Reuters, pasamos a ambigüedades de funcionarios rusos, silencio del banco y refutaciones del chavismo. Lo damos como indeterminado, hasta nuevo aviso, porque lo único que se ha congelado es la confirmación.

(Febrero 18, 2019 – Javier Brassesco). La agencia Reuters informó el domingo que Gazprombank, el tercer banco de Rusia, había congelado las cuentas de la petrolera estatal venezolana Pdvsa para que la entidad no sufriera las sanciones estadounidenses.

La compañía venezolana, sin embargo, desmintió esta información y la calificó de “fake news”.

 Nuestra validación

Primero que nada hay que ver dónde se origina esta noticia. Se trata de la agencia Reuters, una agencia internacional muy confiable, con sede en el Reino Unido y con más de siglo y medio de fundada. La periodista que firma la noticia es Tatiana Voronova, experta en la región.

Ella cita “una fuente” de este banco (el tercero de Rusia), aunque explica que también intentó conseguir, sin éxito, una versión oficial de la institución.

Este banco es a donde Pdvsa habría movido sus cuentas a finales del mes pasado tras las sanciones estadounidenses del 28 de enero. Pdvsa por su parte, desmintió categóricamente esta información y la tachó de “mal intencionada”.

Sin embargo Reuters, en la última actualización que hizo a su noticia (domingo a las 15:00, en horario de la costa este), mantuvo su información sin cambiar el título, agregó la versión de Pdvsa y explicó que la compañía venezolana también se negó a dar su versión, a pesar de que la agencia la contactó para que aclarara el desmentido.

Si bien hay muchos indicios para pensar de que se trata de una noticia verdadera, habrá que esperar el desarrollo de los acontecimientos y una información oficial de la propia institución, seguramente atrapada entre dos opciones indeseables: seguir la línea del Kremlin –aliado de Maduro- y exponerse a las sanciones o librarse de las sanciones pero quedar expuesta a sufrir el peso del estado ruso.

La agencia rusa Sputnik tituló que Gazprombank desmiente la supuesta transferencia de las cuentas conjuntas de PDVSA. Pero la nota en su portal señala que: “Un representante de la entidad financiera precisó al portal RBC que la información divulgada por Reuters “no es cierta”.”

De modo que atribuye el comentario a un supuesto funacionario no identificado, lo mismo que hizo Reuters. Dado que Sputnik es una agencia noticiosa del gobierno ruso, ante las informaciones divergentes de Reuters y Sputnik, optamos sin duda alguna por primera.

Le damos, sin embargo, una K amarilla por los momentos.

Enlaces de Interés


Imagen inicial: VK.

Artículos Relacionados


¿Tiene información sobre esta noticia?

14 + 10 =

(Puede ser anónimo)


NOTA LEGAL. 1. El grado de certeza asignado por VK a una información noticiosa no debe considerarse un dictamen forense, sino una conclusión experta basada en información y documentos públicos de fuentes consideradas confiables. 2. Las fuentes citadas y conectadas por direcciones URL pueden cambiar o desparecer y su comportamiento no está en control de VerifiKado. 3. La información de este análisis puede cambiar por alguna de estas razones: a) Se agrega nueva información verificada o b) Se retira información considerada inexacta o no confiable. 4. En todo caso, la información se entrega “AS IS”, como se presenta al momento de ser consultada. Más sobre nuestro proceso de verificación.