Día Mundial de la Tuberculosis: Mitos sobre esa enfermedad

Día Mundial de la Tuberculosis: Mitos sobre esa enfermedad

Según Medline Plus:

“La tuberculosis (TB) es una infección bacteriana causada por un germen llamado Mycobacterium tuberculosis. La bacteria suele atacar los pulmones, pero puede también dañar otras partes del cuerpo. La TB se disemina a través del aire, cuando una persona con TB pulmonar tose, estornuda o habla. Si ha estado expuesto debería consultar a un médico para someterse a los exámenes. Hay más probabilidades de que usted se contagie con TB si tiene un sistema inmunitario debilitado.

La ciencia médica ha avanzado enormemente en su lucha contra esta enfermedad con el desarrollo de vacunas y mejores tratamientos preventivos. No obstante, abundan los mitos y concepciones erróneas que es bueno revisar hoy, el Día Internacional de la Tuberculosis.”

1. La tuberculosis es hereditaria

Los genes nada tienen que ver con la transmisión de la enfermedad. Medline plus indica que “la tuberculosis se transmite de una persona a otra por el aire. Las bacterias se liberan en el aire cuando una persona con la enfermedad de tuberculosis en los pulmones o la garganta tose, estornuda, habla o canta. Las personas que se encuentran cerca pueden respirar estas bacterias e infectarse.”

2. La infección de tuberculosis siempre lleva a la enfermedad

No todos los infectados desarrollan la enfermedad. En la mayoría de los casos el sistema inmunizador del cuerpo ataca la bacteria e impide su propagación.

3. Es fatal

En el pasado solía serlo, por ausencia de vacunas y tratamientos, pero con la atención médica oportuna y el cumplimiento del tratamiento la enfermedad es 100% curable.

4. Es una enfermedad de gente de bajos recursos

La tuberculosis puede afectar a cualquier persona independientemente de dónde y cómo viva.Si la tasa de muertes en la población de menores recursos es más alta, se debe a que suelen tener menos acceso a los servicios de salud para curarse.

5. La tuberculosis ataca a los pulmones, sobre todo de los fumadores

La tuberculosis puede contraerse de muchas formas y no solo ataca los pulmones, sino el cerebro, la espina dorsal, los intestinos y el cerebro.

6. Todos tenemos la misma probabilidad de contraer la enfermedad

Hay grupos con mayor tasa de transmisión de tuberculosis: personas que viven en la calle, usuarios de drogas inyectables y personas con infección por el VIH. También los afectados por diabetes mellitus o enfermedades renales serias.


Fuentes: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades; Health Xchange.sg;
Fotos: Pixabay.
7 ideas equivocadas sobre las mujeres

7 ideas equivocadas sobre las mujeres

Redacción VK

8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, suele ser una jornada de clichés y lugares comunes: las mujeres son puro sentimiento, el sexo débil, costillas de los hombres… uff, la lista es larga. Pero en aras de restituir un poco el equilibrio de los sexos, hacemos una lista con algunas de las más prejuiciosas y su descarte o aceptación, siempre con datos científicos.

1. LA MUJER ES EL SEXO DÉBIL

Si ser fuerte se trata de longevidad, supervivencia a las enfermedades y capacidad para superar traumas… hombres del mundo, les tenemos noticias. Afirma Steven Austad, experto internacional en envejecimiento: “A casi cualquier edad las mujeres parecen sobrevivir mejor que los hombres”. Sus estudios han comprobado que las féminas viven más tiempo que los hombres, en promedio al menos 6 años por encima. La palabra que usa Austad es “más robustas”.  Según un estudio del Gerontology Research Group de las 43 personas que habían pasado de 110 años en su estudio, 42 eran mujeres.

2. LA MENSTRUACIÓN ES DOLOROSA Y TRAUMÁTICA ¡SIEMPRE!

La medicina endocrina y ginecológica establece que las menstruaciones dolorosas son estadísticamente minoritarias. El dolor excesivo no es normal y a veces no es tratado, según la autora  Stuti Bhattacharya, por “prácticas médicas misóginas  que descartan el dolor del período como parte de ser mujer”.  O quizá sea una muestra del “sesgo de confirmación”. Si la mujer no se queja, nadie se da cuenta, pero cuando lo informa el hombre se asombra: “¡Wow, todos los meses la misma tragedia!” Así ocurra a meses de distancia.

3. SON COMPLICADAS

Sí, si quien lee es un hombre dirá al instante: “¡Pues claro, complicadas no ¡complicadísimas!” Un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma pues. En cambio los hombres son simples, directos y fáciles de complacer. Si a un hombre le dan sexo, comida y amor (en ese orden) es feliz. Como vemos, los lugares comunes abundan para ambos géneros.

Sin embargo, no hubo un solo estudio científico que encontráramos capaz de determinar estadísticamente que las mujeres sean, en efecto, más complicadas, complejas, enredadas o indescifrables que los hombres. El consenso, si lo hay, es que la mayor complejidad dependerá de a quien se le pregunte. A un hombre la respuesta es obvia. A una mujer también, porque aunque descifran al hombre más fácilmente y pueden tipificarlo como menos complejo, al final del día confiesan que esas características y conductas les resultan… incomprensibles. Empate técnico pues.

 4. NO SON TAN BUENAS LÍDERES EN EL TRABAJO 

Falso. Mujeres y hombres tienen, en general, estilos distintos de liderazgo, lo cual crea la percepción de que son menos decididas y más emocionales. Según hallazgos del Monster’s Career Advice Site, un website de colocación de empleos, la mayoría de las mujeres usan las reuniones para conversar sobre los problemas y resolverlos a través de la comunicación. Los hombres, por su parte, se ensimisman en los asuntos a resolver y buscan soluciones por sí solos. No obstante, en organizaciones modernas, horizontales, la solución colectiva, consensual y participativa parece ganar terreno frente a las decisiones unilaterales “desde arriba”. Punto para las líderes.

5. LOS HOMBRES NO LAS DEJAN ASCENDER 

Aunque esto ciertamente ocurre en muchas industrias y campos antes dominados enteramente por hombres, se trata de un asunto generacional y cambiante. Dado que hace apenas 40 años (menos de una generación) las mujeres no pasaban de trabajos secretariales, asistenciales, educativos, etc, el mundo ha girado más rápido desde entonces para que las mujeres se incorporen en todos los campos de estudio y trabajo. No es extraño que lideren postgrados en casi todos los países occidentales, desde 2008 hasta el presente, en fila.

Un reporte del Banco Mundial señala que la brecha hombre-mujer en el trabajo depende también del grado de desarrollo del país. Aquellos donde la brecha llega solo a 10%, como Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia están entre los más desarrollados del planeta. Mientras que las de países como Benin, Bali o Chad están en la cola con 50% o menos. En EE.UU., sorprendentemente, ronda 73% cuando debería ser mayor.

La brecha de salarios también espera mejores tiempos, pero vendrán. La diferencia no es muy grande en la mayoría de las industrias, pero, por los momentos, los hombres dominan en sectores y cargos mejor pagados. Ah, ese ejército de másters y PhDs no se van a quedar con los brazos cruzados.

6. SON MÁS EMOCIONALES, MENOS LÓGICAS

Oh, ya vemos a varias lectoras morderse los labios. Estudios recientes indican que, en efecto, los cerebros de uno y otro sexo tienen los mismos componentes pero están, por así decirlo, “cableados” de forma distinta. La evolución humana ha predispuesto la mente y el cuerpo de la mujer a la reproducción, a proteger y alimentar cuerpos dentro de los suyos propios y a mayor cercanía en la crianza. Esto obviamente ha tenido efectos en las funciones emocionales femeninas. Pero eso no significa menos lógica en el sentido de resolución racional de problemas. Podríamos decir que es una lógica diferente, más práctica, más terrenal, menos abstracta.

Los clichés al respecto solo obedecen a patrones generacionales. Dado que la mujer no iba a universidades ni acometía trabajos técnicos, obviamente su “lógica matemática” tenía un ámbito más reducido. Pero ahora descifran el ADN, los neutrinos en los aceleradores de partículas y las insumergibles fórmulas de la matemática. Sus horizontes cognitivos se han expandido y, por tanto, la lógica que se deriva de esas interacciones poco a poco “re-cablea” el cerebro de mujeres y hombres.

En algún momento, cuando los robots cuiden a los niños y se encarguen de la casa, quizá, ambas lógicas comiencen a fusionarse.

7. EL SEXO CASUAL ES PARA LOS HOMBRES

El sexo informal y sin compromiso no es patrimonio masculino. De nuevo, era antes casi un derecho masculino, pero los tiempos han cambiado y la igualdad exige, bueno, igualdad. Un estudio de dos investigadores alemanes encontró que el porcentaje de mujeres que quieren tener sexo casual es prácticamente igual al de los hombres. Y no es casualidad.


Imágenes: Pixabay.